Texto inicial procedente de
SENDEROS DE UN
PUBLICISTA
Diálogos con la
obra de Eulalio Ferrer
PORTAL
Benjamín
Valdivia
Durante poco más de tres lustros he
proseguido, en sucesiva lectura, los libros de Eulalio Ferrer.
Aunque su nudo central es la publicidad, la trataba cada uno desde
ubicaciones y con perspectivas cambiantes, como si rodearan y
cercaran, en labor poliédrica, su objeto central. Así, uno, llamado
Trilogías y prologado por Octavio Paz, trata de cómo se recurre a
composiciones de tres elementos en todos los ámbitos de la vida
mexicana; otro, del exhaustivo empleo de la Gioconda en la
iconografía de nuestro tiempo; uno más expone y esclarece los
linderos que unen y separan la información y la comunicación; luego
se atiende al tema autobiográfico de cómo se formó el autor en tanto
persona y publicista; o bien se nos comparten los consejos dados a
una joven que busca iniciarse en ese campo, y así cada cual con su
enfoque específico. En conjunto, los libros de Ferrer señalan rutas
y convocan destinos sin separar el empeño profesional del desempeño
vital: cada uno de ellos es la confirmación de ambas dedicaciones.
Cuando sus obras publicadas rebasaban ya los treinta títulos a lo
largo de más de tres décadas, pensé que sería bueno contar con una
referencia completa de ellas en un solo volumen el cual, al modo de
un gran diálogo, pudiera dar a conocer brevemente el contenido y la
dimensión de cada una de sus obras, a la vez que se incorporara en
una revisión general de la impresionante trayectoria de Ferrer, al
menos en lo que a sus escritos corresponde.
Con más de medio
siglo en la dinámica de la publicidad, Eulalio Ferrer es un hombre
que sabe de lo que habla. Y sabe decirlo bien. Cual pocos en el
mundo, es simultáneamente Académico de la Lengua y empresario de la
comunicación publicitaria. También es el mayor impulsor de los
asuntos cervantinos, no sólo por sus condiciones biográficas sino
por un bien entendido rasgo de identidad hispánica y por una gran
visión acerca del funcionamiento de los arquetipos como
aglutinadores de los pueblos. Ligado familiarmente a las artes
gráficas y con visible talento literario, hubo de enfrentar desde el
lado republicano la guerra civil en su natal España. Al fin de la
guerra padeció confinamiento en campos de concentración, de los que
logró salir para, luego de arriesgada travesía, arribar a México con
una maleta por todo patrimonio. Allí se contenían los papeles de su
diario y un ejemplar del Quijote, elementos emblemáticos de una
pasión por sobrevivir. De Coatzacoalcos a Oaxaca y de México a
Guanajuato, Ferrer asimiló mexicanidad sobre sus fundamentos
santanderinos. Y se convirtió a sí mismo, por caminos de esfuerzo y
creatividad inusitados, en principalísimo publicista y difusor de
las tradiciones nacionales como guía en su profesión. Su enorme
éxito como publicista no se constata sólo en lo que en justicia ha
recibido por su trabajo en esa área, sino, más aún, por lo que nos
ha brindado su generosidad como autor y como persona: es un exitoso
otorgador de humanidad y de sabia experiencia.
Como en el
conjunto de esa obra escrita nos manifiesta los amplios alcances de
su labor así como de sus vivencias, considerar la reseña de cada una
de las aportaciones de Ferrer en libro ha sido una actividad grata y
reveladora que hoy se comparte hacia el público lector con la
esperanza de que pueda atisbar, por analogía, ese mismo agrado y
aquella misma revelación. También para que, a partir de los
comentarios, se interese por los textos de Ferrer y vaya hacia ellos
(aunque las ediciones más antiguas están agotadas desde hace tiempo,
las más recientes han alcanzado una distribución que las hace
conseguibles con mayor facilidad).
El presente volumen sigue el
orden cronológico de la obra escrita de Eulalio Ferrer: inicia con
el libro Enfoques sobre publicidad que, con prólogo de Salvador
Novo, apareció en 1964 y concluye con El lenguaje de la
inmortalidad: Pompas fúnebres, de 2003. Ferrer prepara desde hace
años una interesante novela en el entorno de la guerra civil
española y sus implicaciones consecuentes, amén de presentarse de
modo simultáneo con estas páginas su obra El lenguaje de las
trilogías (FCE, 2005) relativa a la influencia del número tres en la
cultura universal; pero ambos textos desbordarán ya el conjunto de
notas que nos propusimos aquí. Tampoco hemos considerado otros
textos sueltos aparecidos en volúmenes colectivos1 o fuera de libro.
Se tuvo la idea, en principio, de incluir una selección de opiniones
sobre Ferrer provenientes de diversas personalidades (como Abraham
Moles, Andrés Henestrosa, José Luis Aranguren, Fernando Benítez,
Octavio Paz, Robert Lindsay y muchos otros), pero eso extendería
demasiado la cantidad de páginas y merecería, más bien, un volumen
aparte que sirva de referencia en tal sentido.
Demos paso, pues, al diálogo con la obra
escrita de Eulalio Ferrer, que nos mostrará los senderos de un
publicista ejemplar y nos dará vislumbre de todo aquello que se
figura más allá de lo textual, esa vida que las palabras sólo pueden
aproximar y dar a entender.
volver