Semblanza y poemas de Floriano Martins
Floriano Martins nació en Fortaleza, Brasil, en 1957. Poeta, editor, ensayista y traductor. Se ha dedicado, en particular, al estudio de la literatura hispanoamericana, sobre todo respecto de la poesía. Dirigió el diario Resto do Mundo (1988/89) y la revista Xilo (1999). En 2001, por invitación de Soares Feitosa, creó el proyecto Banda Hispânica, banco de dados permanente sobre poesia en español, integrado al sitio virtual Jornal de Poesia. Crítica sobre su obra, así como entrevistas y textos suyos de poesía o sobre música y plástica se han publicado en Brasil y el extranjero. Como artista plástico ha participado en diversas exposiciones. Es autor, además de los de otros géneros, de los siguientes libros de poesía:
Cinzas do sol. Mundo Manual Edições. Rio de Janeiro, 1991;
Sábias areias. Mundo Manual Edições. Rio de Janeiro, 1991;
Tumultúmulos. Mundo Manual Edições. Rio de Janeiro, 1994;
Alma em chamas. Letra & Música. Fortaleza, 1998;
Cenizas del sol (poemas y esculturas, edición trilingüe: portugués, inglés, español, con el escultor Edgar Zúñiga). Ediciones Andrómeda. San José, Costa Rica, 2001;
Extravio de noites. Ed. Poetas de Orpheu. Caxias do Sul, 2001;
Estudos de pele. Editora Lamparina. Rio de Janeiro, 2004.
Breve selección de poemas de Floriano Martins traducidos del portugués por Benjamín Valdivia
EVOCAÇÃO DA RUÍNA
Os dias entre vozes, encarnando feitos cuja memória se perde em seguida. Antonieta sentia-se presa a um tormento mecânico, que lhe soldava à boca do abismo como um metal raro empregado no mercado de vertigens. Ela própria desejava sua morte. Era um labirinto de condutos que baralhavam desgraças, confundiam sentimentos, intimidavam a dialética. Mas ninguém a matava, por mais que houvera sofrido os efeitos de seus circuitos devastadores, e ela mesma sequer pensava em tal extremo ato. Antonieta era um açoite de Deus. Um dia, já por inteira esvaziada da mínima fé, decide matar-se. Põe em dúvida que o suicídio seja uma instrução demoníaca, uma evocação da ruína. Mata-se e não morre. Toda a irmandade comparece, sitiando-a em seus deveres mediúnicos. Não morre nunca. Antonieta é uma emparedada de Deus. Da confraria secreta de criminosos de toda ordem.
EVOCACIÓN DE LA RUINA
Los días entre voces, encarnando hechos cuya memoria se pierde enseguida. Antonieta se sentía presa de un tormento mecánico que la soldaba a la boca del abismo como un raro metal empleado en el mercado de vértigos. Ella misma deseaba su muerte. Era un laberinto de conductos que barajaban desgracias, confundían sentimientos, intimidaban la dialéctica. Pero nadie la mataba, por más que hubiera sufrido los efectos de sus circuitos devastadores, y ella misma al menos pensaba en tal extremo atado. Antonieta era un azote de Dios. De la cofradía secreta de criminales de todo orden. Un día, ya por entero vacía de la mínima fe, Antonieta decide matarse. Pone en duda que el suicidio sea una instrucción demoníaca, una evocación de la ruina. Se mata y no muere. Toda la hermandad comparece, rodeándola en sus deberes mediúmnicos. Antonieta es una emparedada de Dios. De la cofradía secreta de criminales de todo orden.
SENHORA REALIDADE
Caímos dentro de nós, sombrias
fezes de nossas súplicas,
dor de cordas entrelaçadas
ligando um vazio a outro, alpendre
de palavras que não lhe alcançam
o piso, rio de disfarces,
vidro em sua água distorcida,
areia que não mais revela
seus rostos ao fogo, pulmão
suspenso nos galhos da inquietude,
todas as noites parecem estar aqui,
açoitadas pelo relógio da dor,
pendulares inquéritos do verso
que nos debulha: até aqui viemos.
SEÑORA REALIDAD
Caímos dentro de nosotros, sombrías
heces de nuestras súplicas,
dolor de cuerdas entrelazadas
ligando un vacío a otro, tejado
de palabras que no alcanzan
el suelo, río de disfraces,
vidrio en su agua destorcida,
arena que sólo revela
sus rostros al fuego, pulmón
suspenso en los ramajes de la inquietud,
todas las noches parecen estar aquí,
fustigadas por el reloj del dolor,
pendulares inquisidores del verso
que nos desgrana: hasta aquí llegamos.
A IMAGEM DESFEITA
A mesma voz sempre indaga se tudo está escrito. Um ruído estendido à tua porta. Outro foco de fagulhas insiste em saber quantas são as colunas circulares. Rumores surgem da terra, erguem abismos por toda a noite. Uma furiosa atração por estrondos nos atormenta. Oh velho murmúrio, velha lei de escombros! Que me dirá o pai desconhecido anunciando a taça de seus enigmas? As raízes se perdem em portas carcomidas por ressurreições. A alma se multiplica em vermes que celebram seu degredo. Por vezes o homem se sente feliz em não ser nada. Ignoro lugar e instante em que me encontro contigo, o que se segue ao som de nosso impossível diálogo. Ouçamos o que diz a morte. Abre o talismã de teus lamentos. Mostra em teu peito onde está escrito que tudo se repetirá. Ouço a pancada seca do tempo em nossas vértebras. A última palavra nos fará a todos mendigos.
LA IMAGEN DESHECHA
La misma voz siempre indaga si todo está escrito. Un ruido extendido a tu puerta. Otro foco de centellas insiste en saber cuántas son las columnas circulares. Rumores surgen de la tierra, erigen abismos por toda la noche. Una furiosa atracción por los estruendos nos atormenta. ¡Oh viejo murmullo, vieja ley de escombros! ¿Qué me dirá el padre desconocido que anuncia la copa de sus enigmas? Las raíces se pierden en puertas carcomidas por resurrecciones. El alma se multiplica en gusanos que celebran su destierro. A veces el hombre se siente feliz en no ser nada. Ignoro el lugar e instante en que me encuentro contigo, lo que se sigue al son de nuestro imposible diálogo. Oigamos lo que dice la muerte. Abre el talismán de tus lamentos. Muestra en tu pecho dónde está escrito que todo se repetirá. Oigo la apaleada seca del tiempo en nuestras vértebras. La última palabra nos hará a todos mendigos.
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