DESIDERIO MACÍAS
SILVA
Una breve semblanza - y algunos de sus
poemas

Desiderio Macías
Silva nació en Asientos, Aguascalientes, en el centro de México, el
31 de marzo de 1922; falleció en febrero de 1995. Luego de una
infancia rural en aquellos parajes semidesérticos, fue a estudiar en
el Seminario Conciliar de Aguascalientes. Se trasladó a la ciudad de
México, donde estudió Medicina en la Universidad Nacional, en la que
participó dentro de la asociación cultural Netzahualcóyotl.
Allí mismo publicó poesía en la revista Espiral, entre
otras.
En Aguascalientes
participó con el grupo Paralelo y llegó a recibir el primer
lugar de los Juegos Florales, premio que recibió nuevamente en 1972,
cuando éste ya se había convertido en el Premio Nacional de Poesía
Aguascalientes, por el libro Ascuario.
Aparte de su práctica
como cirujano y poeta, su actividad intelectual lo llevó al estudio
de las lenguas antiguas, en las que llegó a profundizar en el latín,
griego, hebreo y arameo, hasta escribir un libro acerca de la
relación del español con sus fuentes arcaicas. Sobre estos temas
impartió cátedra en la Universidad Autónoma de Aguascalientes,
institución a la que dotó del apotegma Se lumen proferre
(Proyectarse en luz) y de la que fue Presidente de la Junta de
Gobierno; también en esa casa de estudios dirigió la revista Voz
universitaria.
Luego de publicar
algunos cuadernillos, incluso en compañía de otros autores, su obra
poética se completa con títulos como:
Ascuario
(Joaquín Mortiz, México, 1973)
Poemas
(Oasis, México, 1983 - Incluye Ascuario, Jaspe y
Sardónix, Pentagrazul, y Paraskeví
)
Jaspe y
Sardónix (Universidad Autónoma de Aguascalientes, México,
1985)
Pentagrazul
(Universidad Autónoma de Aguascalientes, México, 1989 - Incluye
Ascuario, Pentagrazul, Jaspe y Sardónix,
y Relámpagos la sangre)
Pentagrazul
(Verbum, Madrid, 1993)
Apocatástasis (Universidad
Autónoma de Aguascalientes, México, 1994 - Incluye
Icosaedro, Relámpagos la sangre, y Jaspe y
Sardónix)
El crítico literario
Benjamín Valdivia ha dicho que la poesía de Desiderio Macías Silva
"impresiona por los reverberantes periplos incantatorios que hace en
el espectro invisible de la luz, en el espacio reflejado y en el
destino de la música en incendio".
Breve
selección de poemas de Desiderio Macías Silva
De
Ascuario:
RÍE CON NADIE EL
NIÑO
Ríe
con
nadie
el niño
Tiende
sus
brazos
a nadie.
—Más allá de los
rayos infrarrojos
y los
ultravioleta,
intercambiamos
guiños
los
ángeles.
ANDA LA ESTRELLA
BAJA
Anda la estrella baja,
y yo habré de
traerla,
y ella arderá
del techodel jacal:
Esto pensó
mi padre.
Pero ya en el jacal
dijo la estrella:
No
seré tu farol,
sino tu cama.
Y éste es
el secreto
de mi nombre.
POESÍA
Si
las untan
de cárceles
y a
través
de las grietas
las fogatas
todas
se
toman
de la mano,
y
también
las paredes
y los barrotes
arden,
esto es
poesía.
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De Jaspe y
Sardónix :
HE
A Efraín
Huerta
Haz de cobre un
caballo; ponlo al fuego
justo hasta que la piel se le
derrita,
y suéltalo en la mies: es dinamita
la mies que a
sus relámpagos entrego.
Y forjé mi
caballo, y era ciego.
Desató el septentrión furia
inaudita,
y fogón de ulcerada malaquita
el que al pecho me
araño y me restriego.
Mas oíd,
podredumbre y cieno en brama:
Yo de cada rajuela de su
llama
potros haré... Con tedio alzo la copa;
bebo hasta el
fondo, y a través de ella
de improviso en el alba cada
estrella
es un potro con alas que galopa.
De
Icosaedro:
10
Las tinieblas que adviertes son lumbre
rezagada.
Su blindazón, no obstante perversos
artificios,
es quebradiza, puedes sin muchos
sacrificios
raerla hasta el rayo a que gruñe
aferrada.
Hoy amor dictamina perlustral
alborada
y pues tú, yo, nosotros, ellos, piedras
preciosas
orgullo de su túnica, he aquí que
mimosas
flautas por nuestro nombre celestial uno a
uno
nos convocan. El áulide era Giordano
Bruno.
Yo por mí nunca hubiera pensado tales cosas.
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De
Pentagrazul:
TABLILLAS DE
HIRCANIA, 4
Fue por eso, en
mi opinión,
que aunque bengalí o ausonio
cada tigre es su
demonio
y su propia perdición,
se entificó la noción
de
la estría en general,
y se le mostró en vitral.
El vitral
(confer Salegro),
era un relámpago negro,
pero en
forma de chacal.
TABLILLAS DE
HIRCANIA, 5
Hoy el sinedrio
regente
proclama con alborozo
la institución del sollozo
torquemado eternamente.
Hay putas, rock y
aguardiente.
Sólo en aquesta espelunca
un tigre de garra
trunca
se arrupestra en su alarido:
Mejor nos
hubiera sido
no inventar las rayas nunca.
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