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Ofrecemos el primero y el último de los poemas de

CANCIÓN AL PRÓJIMO

Premio de poesía "Aguascalientes" 1983
Inédito hasta 2006

I

Ahora que es tan lejos
y tanto se ha perdido
un crepúsculo regresa a su gran madre.

El mar casi inmóvil
rodea al continente.
Podría ir fácilmente hasta las islas,
hacer un leve movimiento
y establecerme en los espacios marinos.
Dejar que la ansiedad desaparezca
definitivamente
como las viejas embarcaciones. Soledad
sin tumulto,
agua alcanzada con el sacrificio
con la tortura y
algo que entrecortado baja hacia la paz
a la última tranquilidad del día...

Pero mi vida
es un indicio apenas
un obstinado acto irreversible.

Si me dieran a elegir un lugar
donde elaborar otra vida,
elegiría esta misma roca,
sobrevendría en esta cáscara sensible
igual que las cosas.
Volvería a comer plantas
de alguna región vistosa,
a mirar los atardeceres
y después a irme, siempre irme.

Soy un agregado de lo que ha existido sin mí,
solícito y maduro.

Luego que los vientos pesados
carguen con lo que quede
y que la tenaz espuma se deshaga
y vuelva a construir
sobre mi íntima dureza.
Y adiós gravedad, adiós fragmentos, valijas,
formas huesudas que un día ocupé
queriendo ser eterno
y no pude.

Regreso lo mismo que un camino,
habito este recodo silencioso
pero no lo poseo...


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LXXXIX

Se consume así un acto irrepetible
a la vera del camino difícil.
Y cantó el gallo
y llegó la mañana
y el lejano lirismo tuvo un precio:
Esencia y vida.

Y nadie pudo comprobar mejor del tiempo
su infinita pureza. Estoy tranquilo.

Aquí no hay más destello ni otra cumbre que tocar,
porque se abrió la puerta de rosal y un día,
ya avanzada la noche; mientras caía la nieve y
cuando todo parecía imposible;
resolvieron hacer caso y retirarse de a uno,
uno por uno los errores,
y se fueron a repetir en la primera brisa
en las estrellas.

Sin consonancia ni precaución de nadie,
sin súplica de amor o desconsuelo, pasaron
hasta ser la proyección de otra idea
cantada por los mirlos.

Nada ha quedado en la memoria nuestra
que nos duela.
Porque así debe suceder siempre
cada vez que aprendemos.

¿Si?

Está cumplido el sueño
y el equipaje listo.

Ya no habré de volver sino en un eco.

Adiós les digo a todos.
Y adiós me dice el viento.

Ojalá que esta canción se escuche
y lo que tenga de afecto y comprensión
vaya en todos tus caminos.



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